Basta prestar atención a los escritos de las páginas que dependen de la página principal de la FICM para percatarse de que no hay absolutamente ningún criterio que defienda los legítimos intereses de los autocaravanistas a nivel europeo ni ningún apoyo de cualquier movimiento reivindicativo a nivel doméstico.
Antes bien, lo intereses que destacan en estas páginas, además del EUROCC son los Rallys en grupo. Una forma de hacer autocaravanismo elitista y excluyente ya que la filosofía que prevalece es que para acceder a las concentraciones que organizan los clubes afiliados es necesario estar afiliado a un club federado en la FICM.
Existe por otra parte una presión por consumir los “gadgets” que oferta y que sirven principalmente para sacar beneficios económicos. Banderas, escudos o carnets, espacialmente el CCI.
El CCi es un carnet campista que solo sirve para entrar a un camping. Los beneficios que oferta son el de servir de aval para el pago del consumo en el camping, un servicio de poco interés incluso para el campista y un seguro de responsabilidad civil dentro del camping. Un riesgo habitualmente cubierto por el seguro de asistencia en viaje complementario. En cuanto al descuento que hacen los camping, la realidad es que son muy pocos los que fuera de temporada lo hacen (ninguno en temporada alta) y de poco interés para quien no utiliza o utiliza muy poco los camping.