Lo cierto es que los vehículos son utilizados como vivienda por miles de ciudadanos en España a diario con diferentes motivaciones: exclusión social, trabajo u ocio y, de entre estos vehículos, las autocaravanas son la minoría. De esta forma camiones, turismos, caravanas, autocaravanas o furgonetas de transporte de mercancías, incluso contenedores, son utilizados a diario para pernoctar.
A pesar de ello son los ciudadanos que utilizan autocaravanas los que con mayor frecuencia son denunciadas y ello es debido principalmente por la presión de los lobby de empresarios de camping.
Sin embargo, pernoctar en el interior de una autocaravana estacionada es una actividad legal, tan legal, como el pernoctar en la cama instalada de origen en interior de un tractocamión estacionado en un área de descanso de una carretera.
Lo ilegal son las actitudes de algunos ciudadanos incívicos que cometen abuso del espacio público, que polucionan el entorno con ruido o con despliegue de elementos de acampada o abandonan residuos provocando daños medioambientales. Estas son las actitudes que se deben reprimir y cuya responsabilidad de avitar estas prácticas recae en primer lugar en los agentes de la autoridad. La proliferación de estos abusos en zonas de presión turística es debida en gran parte a la negligencia de las autoridades en establecer medidas adecuadas y como consecuencia acabamos pagando de forma antidemocrática justos por pecadores creando una situación en la que los empresarios de camping tratan de sacar partido para sus intereses económicos apoyándose en la escasa visión de algunos políticos.
Con el fin de apoyar los argumentos legales en los que se basa el derecho a pernoctar en el interior de una autocaravana estacionada gracias al trabajo de Andoni Lizarralde que ha llevado a cabo la presentación de los temas, ponemos a disposición de los compañeros autocaravanistas esta presentación gráfica del tema.