Todos los autocaravanistas que nos asomamos a la red podemos percibir una imagen del sector desunida y crispada. Una imagen que no se ajusta a la realidad.
La realidad es que la propia actividad se recrea en el marco de una relación de camaradería. La concordia en las asociaciones y entre las asociaciones es la regla y la crispación es la excepción.
La crispación está presente en algún foro o en algún blog y generada por un número insignificante de usuarios de autocaravanas al servicio de los intereses políticos.
Es necesario reconocer que la actividad del autocaravanismo, a día de hoy, está sometida a algunas tensiones que a medio y largo plazo van a modificar las condiciones de uso de las autocaravanas como medio para hacer turismo.
